El verdadero enojo discurría
en aquellos árboles terribles
donde un hombre colgaba sin edad,
como nosotros.
Hubo una ocasión de emboscados acechando
el peligro, y apenas sus dedos aferraban
la ternura todo fue estrecho,
erróneamente discontinuo.
Un día volvió para contar la sombra
del roble que cobijó tanta soledad
y era muy tarde,
y era muy niño quien contaba el gesto
amoratado, ya sin gloria para siempre,
del Terroso.
Jamás el bosque conciliará las brumas
y el musgo de aquel cuerpo que jugó
con los soldados
a ser nuestro pasado cruel que miras,
con desprecio y desgana.

 

“Los poemas de Horacio E. Cluck”, Huerga y Fierro Editores, Col. La rama dorada, Madrid 2017. Prólogo de Andrés González.

*

Gracias, Angelina.
https://elordenolvidadodelaspalabras.blogspot.com/2020/01/el-verdadero-enojo-discurria.html?spref=tw

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .