Poema infeliz

Frente a la linterna se ha negado la palabra que apetecía borrar cuanto antes de los labios de ella, no seas tan fiero.

Además se te ven los ojos más vacíos que ayer, se han caído de tus manos el aspaviento y la inclinación de las cosas y la fuerza motriz que alteraba a los niños.

Yo no voy a seguir hablando de ello, no quiero mentir.