poema de 1989 inédito

SAUCILLO

Sobre el arroyo, límite del cuerpo
recostado y fresco, la tarde acosa
sus pechos con ciruelas. Va bien
para el cansancio estar desnuda
y confiada, los ojos muy abiertos,
lejos de muchachos tan terribles.
Solo yo conozco este recodo de rara
transparencia, los árboles hermanos,
las hierbas de leche amarga y espinos
desiguales. Solo yo, cada tarde, corro
a desvestirme frente a ella, oculto
en matas de saucillo. Sobre su labio
los vencejos hacen bulla. En mi mano
gotas diferentes cada tarde, aviones.

(Riello 30.5.89)

.

José Luis Campal me hizo llegar la imagen del poema, uno de los últimos escritos en Riello. Lo encontró revolviendo en sus papeles viejos, seguramente enviado por mí en su día para alguna de sus muchas hojas volanderas y fanzines.

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2 comentarios en “Un poema, otro, recuperado

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