EL AFILADOR

De la niñez conservas
los cubos de arena y los latidos
gigantes cuando el afilador
llamaba a tu puerta.
Pasó tu época dulcísima
y tus senos crecían sin cesar.
A veces, aún, recuerdas
los cuchillos con los que aquel hombre
te amenazaba, una vez
al mes solamente,
para que le tocaras el sexo.
Aquel hombre sabía de sobra
que te hacían llorar los solitarios.

de “O podríamos amarnos sin que nadie se entere” (Leonor, 1989)
en “Este cuento se ha acabado. Poesía reunida 2014-1977” (Renacimiento, 2015)
.

Gracias, Francisco Javier. https://blocdejavier.wordpress.com/2015/10/21/el-afilador/

Este cuento se portadao podríamos amarnos

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s