Este cuento se portada

ESTACIÓN DE AUTOBUSES

En el dorso de la mano
camaleones que desisten de satisfacer
la pereza. Un terrón de azúcar
para mirarte a escondidas al bajar
con los ojos resecos
hundidos
del coche de línea.

Ciudad para las úlceras.
Ciudad inclemente
que tarda en advertir la presencia
de quien anota el segundo estertor
a las 10:11 en la pizarra.

Si quisiéramos desmoronar
el olvido y absolver a quien se enojó
con nosotros, si pretendes
hacer como que concluye
lo desconfiado con ella, nadie
va a llamarte cobarde.

En el dorso de la mano
precipicios añiles
que presumimos
allí.

.
Gracias, Concha. http://trianarts.com/luis-miguel-rabanal-estacion-de-autobuses/

A la que falta portada

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s