Se veía venir, te mostrabas así porque era cruel no hacerlo. Se notaba en tus ojos, la necedad era negarlo y constantemente negabas la ofensa. Mira a esa muchacha que cada tarde cruza el mismo puente de Losorrios, mira sus cabellos, te acordarás de ella y no vendrá la nube. Claro está que no todos los días puedes aceptar lo que es conmovedor, la cara de la abuela Rolindes y la triste aventura de haberse olvidado. Se veía venir, por la carretera vieja, la otra infección, la mala, la que de veras te va a hundir con su destrozo y su martillo amable.

Anuncios

2 comentarios en “Destrozo 327

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s