QUIERE el hastío que me golpeen tus palabras, me
cuentan su aventura de gladiador, sus patrañas más
perentorias y absurdas, y se van después a beber las
ginebras.

Ya no me importan tus labios azules por el frío más frío
ni esa noche recíproca que el amor empaña con su
poder y su lástima.

Toda la casa huye del silencio.

.

Por si quieres leer más, aquí. Gracias, Alicia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s