COMO LAS TORMENTAS que desvanecen
del pasado cualquier acto enojoso
con un aire terrible y es herrumbre vivir
a la espera de un sol que nos llame
extranjeros, un río crecido o una voz
deslumbrada por la melancolía.

Así te despojas de la blusa granate
que esconde la vida únicamente,
alondra de luz entre tus senos,
y en nosotros se celebra el final
de la impostura.
Si buscamos vivir al margen del cuerpo
derrotado, como dos viejos asesinos,
sobra el presente y el amor no basta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s