Palos de cigüeña
cartones de cerillas
y ningún odio,
artilugios de la vida
que sorprenden
por el hollín y la calma.
Del Monte de los Frailes
bajó el asesino, puso
en mi mano el corazón
de otro.
Arañó la memoria.

.

Se percibe en su voz
se adentra en la entraña
soñada del cosaco
se precipita como entonces
a por ti.
Sumida en la penumbra
avergonzado si quieres,
averigua en los libros
se mesa los cabellos
se masturba
un poco.

.

Si deseas seguir leyendo, aquí.
Gracias, Eloísa.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s