Elegía

(A mis padres, In memoriam)

Bien sabéis todos, cuánto celo,
a la ausencia, añade el dolor.
O cómo la carne se vuelve
floja, y tal vez más libre.

Mas quien vivió
con humildad, y no puso un excesivo precio
a la codicia humana,
entre nosotros permanece siempre.

Y por eso tú estás ahí, y sabes del mundo,
y en él te mueves a tu antojo.

Como quien respira,
y es dueño de la noche,
y desde más adentro
delata su presencia
en el exacto centro de las cosas.
.

.
Javier García Cellino, “Territorio para el fuego”, Ediciones Vitruvio, Madrid 2012

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s