Crecer deprisa para que el corazón
no nos alcance,
para que el destino inunde
de salamanquesas la noche y de pájaros
muertos. Es algo que contemplas
por última vez: la capacidad
de haber querido, rota.
Si algún día fuiste libre
de decidir que el sentimiento
era de otro, nunca tu boca
se pareció tanto a mi boca.
Si creyeras del todo en los lugares
sagrados para mí (el río, la casa
vieja, Ceide, la huerta del abuelo),
no fatigarías más con reproches
al tiempo. Basta
haber sobrevivido hasta hoy.
Un jueves triste.

.
De “Diez poemas para leer (y amar) detrás de los saúcos”, en Poemas de Zaragoza 1990

Anuncios

10 comentarios en “Un jueves

      1. No lo sientas, Luis Miguel, pues es un don que posees.

        En cuanto a lo de las jotas, estoy convencida que no te resultaría difícil en absoluto, jajaja. Tu sentido del amor te acompaña y te salva.

        Un abrazo.

  1. Es uno de esos poemas que uno no puedo leer sino es con el sombrero -empuñándolo- en la mano, como esos campesinos de Millet cuando rezan el ángelus al caer la noche. “Crecer deprisa para que el corazón / no nos alcance”…..” Es algo que contemplas / por última vez: la capacidad / de haber querido, rota.” …”Basta / haber sobrevivido hasta hoy. / Un jueves triste.”…Uno no sabe bien por donde empezar a estirar del hilo, porque algo te introduce en los senderos más ocultos del corazón, donde cada cual guarda su propia cicatriz.
    Mis respeto, Luis Miguel. Mis respetos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s