En el banquillo
.
Al entrenador le preocupaba aquella danza.
Sus jugadores se movían en círculos,
fatigados, como abejas laboriosas,
como ahijados dóciles, como pupilos.
El balón era un espejismo que
cambiaba de sitio.
No lo conseguían.
Lloraban de pura rabia.
Ganar hubiera sido hermoso.

.

.

Dolores Campos Herrero, “Otros domingos: Una antología”, Baile del Sol, Col. Plenilunio, Sevilla/Tenerife 2003. Prólogo de Ángel Sánchez.

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