.

No es de extrañar que aquella conducta desinteresada en octubre no se corresponda hoy con los efectos del humo en las sillas plegables porque donde ellos exigieron un interés simple a los ciudadanos adormecidos y a oradores de segunda ahora se encuentran con víctimas de temblores y acicates mínimos cuando no vienen dadas las acelgas miserables de la cornucopia, tan complaciente ella en los fregados con Ariel, siempre con Ariel. Ayuda enormemente haberse hecho añicos, dos o tres días antes, los cojones.  Oremus, las guirnaldas.

.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s