HEMOS VISTO AL SEÑOR

 

 

A solas con quien urge acordarse,

sedienta de horas que ceñir

con ternura, la blusa planchada

de ayer y el cuerpo que ha sabido

de pecados superfluos.

 

Al estar junto a mí no escasean

detalles que suelen ser fieles.

No recuerdo castigos, si me tocas

el pelo y me hablas despacio,

no recuerdo las lágrimas que trago

sin recompensa ninguna, me

acerco a ti como el hijo invisible

que no es de verdad.

 

La muerte agridulce se demora

en venir cuando más la queremos,

la muerte sopesada y cansina.

 

Nadie ha sonreído.

Lo sensato era golpear el corazón

y volver a derretir el hielo que surge

como larva en apuros, toma

mis manos y deja de enredar,

le dice. Nadie más ha gritado.      

 

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5 comentarios en “A la que falta 2

  1. Es bonita pero a la vez te estremece y te deja inquieta. No soy muy experta en poesía me gusta más la prosa llevo un año escribiendo un libro.

  2. La madre te acaricia…comienza el infinito…nos acostumbramos a ella de una manera fetal, llena de vida. Abrazos Luis Miguel , está lleno de amor el poema.

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