No sé si te acordarás de dónde estabas tal día como hoy, a estas mismas horas más o menos, hace 30 años. Yo lo recuerdo perfectamente, te recuerdo perfectamente. Un beso.

 

 

He recibido este correo por la mañana. Sin necesidad de hacer memoria siquiera –hecho que no deja de sorprenderme- puedo incluso visionarlo con los ojos abiertos.

 

Estaba en la clínica Sagrada Familia de Barcelona, donde te acababan de ingresar para someterte a una delicadísima operación. Fue la primera vez que nos vimos físicamente. Durante mucho tiempo estuvimos carteándonos y lo que no consigo recordar es quién nos presentó, cómo llegue yo hasta ti o tú hasta mí, no lo sé. Se me pierden los nombres y todos aquellos sueños literarios que entonces existían con forma de fanzines, prensa marginal y editoriales alternativas. Tú eras un muchacho azul con pijama azul y ojos azules. Rubio, limpio y tranquilo. Yo llevaba un vestido de flores y rayas rojas, lo sé porque fue el primero que hice yo misma. Morena, inquieta y nerviosa.

 

El aire acondicionado de tu habitación no funcionaba y trajeron un gran ventilador. Tu hermana me ofreció chocolatinas y bombones. Yo había leído diez veces tu primer libro: “Variaciones”, y creo que tú el mío de relatos “Por lo que hemos sido”. Tenías una letra preciosa y acostumbrabas a escribir a pluma y con tinta azul. Un trazo perfectamente semi inclinado cercano a la redondilla.

 

Me dijeron que la operación había ido bien dentro de la gravedad. Pero desde entonces, el resto de tu vida se llenó de gravedades físicas. Poco tiempo después tenías medio cuerpo paralizado. Mucho más tarde, completamente. Hoy escribes con un programa de reconocimiento de voz y eres el mismo ángel que yo conocí aquella mañana de hace treinta años. Jamás has dejado de escribir y eres un maestro. Tu último libro es de premio, y no me cansaré de repetirlo. Puede que no haya sabido decirte nunca del todo cuánto te quiero, y no hay mal que por bien no venga. Ahora quiero decírtelo, puesto que la intensidad del recuerdo permanece en mi memoria con una transparencia cristalina. Eres para siempre y siempre te he querido, te quiero y te querré.

 

 

 

Lunes, 22 de Junio de 2009 18:41 Autor: consuelogdelcid

 

  

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