(Ahí pa tras, como diría Juani, Crónicas para decorar un vacío en la niebla, publicó este texto de Elogio del proxeneta. Y por si fuera poco, el martes insistió con un poema de Cáncer de invierno. Y el viernes con otro más. Aquí te reproduzco ambas entradas. Gracias gracias gracias, xen.)

 

 

martes 16 de octubre de 2007

25 de octubre/Luis Miguel Rabanal

 

En silencio y con grandes precauciones porque no cese jamás. Esta ha sido la buena, o lo que es lo mismo, esta habría sido la definitiva y estupenda. Nadie se enteró. La crisis de tos como preámbulo, un ensordecimiento paulatino, las manos caídas sobre la mesa, olvidadas por el tiempo; las piernas paralizándose en una progresión fugaz, como de estallido; el pecho aterrado por lo que aguardaba, el sudor en torrentera y los ojos muy abiertos. La habitación ardía nuevamente y este cuerpo mío se esforzaba por no gritar, al menos, y pase lo que pase, no gritar. Duró lo que suele durar un orgasmo exiguo. La noche se lo llevó de paseo con ella por las calles céntricas. Luego la normalidad, si es que existe eso, con lentitud, abriéndose paso entre mis músculos, mi boca retorcida recomponiendo una mueca más, las manos temblorosas rebuscando la pastilla tarde, heces por doquier… Un asco.

 

 

extraído de “El elogio del Proxeneta” (si pinchas, conexión directa al lupanar)

cada vez más y más me flipa este Eulogio…

 

Publicado por xen Vinalia 23:06 0 agujeros en la niebla    

 

 

 

martes 23 de octubre de 2007

cáncer de invierno/Luis Miguel Rabanal

 

XX

Si busco semejanzas con otro discurso que ayer

se me oponía y me sudaban las manos al pensarlo

y era incómodo visitar aquella sala

con muchachos al acecho de mi voz ebria,

esperando mi desvanecimiento y mis palabras

que al desamor decían

eres lo que busco y nada te halla en mi memoria,

confiando en que esta vez sí verían al poeta caer

sobre la alfombra, con los folios volando

en desbandada muy sublime…

Alguien me miraba y conmigo se recostó

mientras oscureció lejos de allí el mal poema,

y sonreían como si fuesen verdad tantos infundios.

Hoy mi lección carece de episodios y leo tenazmente

textos desmembrados, esquinas felices de mi vida

y algún fastidio de esos que argüir

cuando falta mucho aún para finalizar la fiesta.

También hoy una mirada asoma su flequillo

entre el clamor vagamente lírico del necio invitado.

Le agradecería sus ojos que me ven como no soy,

como no seré ya nunca, su boca de ciruela

y su juventud terrible,

su perfume que sé de magnolia y sus libros en uso.

Es la última vez que coloco mis poemas

sobre una luz chocante, eso me dije,

y dejé pasar las horas

y me emborraché, como cosaco.

Lo habría dado todo por supuesto.

 

 

Publicado por xen Vinalia 20:45 3 agujeros en la niebla     

 

 

viernes 26 de octubre de 2007

 

XXII

Volver a intentarlo y que el poema restaure

su propio desecho, que se figure un niño

al amanecer de algún invierno extasiado ante los copos

que caen pesadamente de no se sabe qué tristeza,

y deje su abrigo en el viejo arcón de los abuelos.

Que este poema derive en insana cortina que se corre

sobre lo yerto, y ojalá la casa

no soporte el peso del error, como nosotros,

y el tiempo sea gigante que aplasta

desmedidamente el precipicio.

Al igual que los hombres encienden fogatas por que huyan

la miseria y el hambre de los lobos,

escucha mi voz que enturbia tu descanso y eterniza

en tus labios el ruido que producen al nacer

las cosas, gritos de quien regresa a su suplicio

como a un encierro y clava en sus pupilas

alfileres de oro y geranios crueles.

Yo he visto mi vida sin azogue en un espejo

y me vi tal como no era, muchacho

enfermo que anotaba palabras en un libro de Pavese,

que amaba con esfuerzo el licor de una boca sin frutas

y maldecía la noche como a una mujer hermosísima,

muchacho de cuerpo tumefacto por la niebla

que reparó en tu cuerpo, y allí

negaba su dolor y su memoria.

Alguien que me engaña ahora en su desmesura

y era yo cabizbajo, denigrando la edad imbécil,

la que se nos ha ido para siempre.

A veces no deberíamos dar valor a quien nos traiciona

a menudo, pero es nuestro su dislate.

Dentro de mí, como pasan vendimias y mareas,

habita un personaje cuerdo que da mucha lástima.

 

 

… gracias, Luis Miguel por este poemario… es la hostia

 

podéis conseguir Cáncer de Invierno en, por ejemplo, aquí

 

Publicado por xen Vinalia 18:36 0 agujeros en la niebla    

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