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Regresan los cuervos
se miran en mis ojos
picotean mi lengua
buscan los pulmones
los huecos de mi pubis
para respirar mejor
(dicen)
estamos tan lejos
del bosque
Todavía es hoy
A mí no me mires, mírala a ella o a él. La frase estaba escrita, estaba resguardada. Trasgos de otras latitudes se la llevaron y no recuerdo nada. Estaba escrita en la piel de la serpiente, la del cuento
o era otra
la serpiente
una diosa pagana
no divina
una diosa que arrebate al recuerdo el tiempo de los caminos asfaltados
y nos devuelva al tiempo de la fruta salvaje
y nos desligue y nos separe
de las monedas y de los bancos amurallados
una diosa pagana de arándanos y moras
puñados de
tú y yo
ya nada hay que temer
nos hemos despojado de la piel de la serpiente.
Si lo que te apetece es continuar leyendo, pincha en su blog. Merece la pena.
O mirar o descargar en pdf su Diálogos en la otra orilla, clic aquí. O aún más, hacer lo propio con otro pdf, el de su colección de poemas Cuanto sé de vos, aquí.
Ramón
11 marzo, 2010 at 21:40
Altamente recomendables estas lecturas LuismiY La Ciudad Sinnombre imprescindibleBesinos para los dos
Luis Miguel
12 marzo, 2010 at 12:55
Totalmente de acuerdo contigo, Ramonín. Gracias por tus palabras y un fuerte abrazo.